"La aventura, la gran aventura, es contemplar cómo aparece una cosa desconocida cada día delante de tus ojos".

-Henry Cartier-Bresson-

5 may 2014

Fotografia Fácil: La Sensibilidad (ISO)

El concepto de sensibilidad (o valor ISO) es el tercer parámetro de que disponemos para controlar la exposición de nuestras imágenes. En concreto, este factor marca la cantidad de luz que será necesaria para hacer reaccionar al elemento fotosensible, ya sea película fotográfica o el sensor digital.

En fotografía analógica, era el tamaño de los cristales de haluro de plata lo que marcaba la sensibilidad de una película. En cambio, en fotografía digital el sensor electrónico es el encargado de capturar la imagen, esto es, la señal luminosa. Estos sensores están compuestos por miles de células fotosensibles, y los índices ISO de las cámaras digitales no se consiguen incrementando la sensibilidad de estas células captoras, sino amplificando posteriormente esta señal.

Al contrario de lo que sucedía con las antiguas películas fotográficas (negativo o diapositiva), el sensor de nuestra cámara digital nos permite modificar el valor ISO a cada disparo. Este creo que es uno de los mayores avances de la fotografía digital ya que antes -y como la ISO venia determinada para todo el carrete- se debía marcar un valor y disparar todo el rollo manteniendo la misma ISO para poder revelarlo luego de manera estable.

Así pues, en esto sí hemos salido ganando con el cambio ya que en casos de poca luz (y si no nos basta con la combinación de apertura-velocidad escogidas) siempre podemos subir el valor ISO, es decir, amplificar la señal recibida por el sensor para que la imagen salga correctamente expuesta.

Pero cuidado, no hay pros sin contras. Una sensibilidad demasiado elevada (un valor ISO excesivo) aunque técnicamente sea posible llevará inherente una pérdida en la calidad de la imagen. Es lo que se conoce como "ruido".

Cuando ampliamos la señal recibida por el sensor, también estamos amplificando buena parte de la emisión de datos aleatoria del chip, ya que en ausencia de luz cada una de las células del sensor genera una pequeña corriente eléctrica (y por lo tanto, datos) al azar. Eso se transmite en la imagen en forma de píxels más o menos aleatorios. Estos molestos píxels sería lo que llamamos ruido digital.

ISO 800 (en una antigua Nikon D70) - En este recorte de la imagen, se aprecia perfectamente el "ruido digital"

Aunque las distintas marcas trabajan para reducir el ruido digital, y cada vez se puede subir más la sensibilidad manteniendo un buen nivel de calidad, el ruido aún está presente a partir de ciertos niveles. Estos niveles variarán dependiendo de la antigüedad de la cámara y del tamaño del sensor.  Es por esto, que debemos tener en cuenta una serie de factores para decidir el valor de la sensibilidad a la que dispararemos.

- Por norma, siempre y que la luz nos lo permita, deberíamos disparar a la mínima sensibilidad ISO posible.
- Aún así, si queremos una imagen correctamente expuesta, es mejor subir la ISO que subexponer la imagen o que nos quede trepidada.
- Creo que es labor de cada uno conocer su cámara y saber hasta qué valor ISO se puede subir sin perder demasiada calidad de imagen, o al menos tener claro qué calidad mínima es la que consideramos aceptable para nuestras fotos, y actuar entonces en consecuencia. El tamaño de la impresión final también será determinante ya que, cuanto más ampliemos más patente será.
- También debemos saber que en cualquiera de los programas de edición de imágenes encontraremos herramientas para reducir (hasta cierto punto) el efecto del molesto ruido digital.

Por último, y siguiendo siempre la misma regla del doble-mitad que en los otros parámetros, la escala más usual de los valores ISO de las cámaras digitales sería la siguiente:

ISO 100 (o en algunas 200) sería la base desde donde muchas cámaras permiten subir o bajar la sensibilidad ISO.

Así pues, y como conclusión, a diferencia de los otros dos parámetros de exposición (apertura y velocidad), la sensibilidad es un concepto más técnico que artístico, que obviamente podemos utilizar según nos convenga, pero SIEMPRE teniendo en cuenta sus efectos.

Espero que os sean útiles mis explicaciones y ejemplos. En la siguiente entrega de "Fotografía Fácil" os explicaré cómo seleccionar estos valores en vuestras cámaras y para qué sirven las letras M A S P en el dial de modos.


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2 may 2014

Exposición Fotográfica: Argentina

Del 2 de Mayo hasta el 6 de Junio de este 2014, una selección de las fotos que tomé durante mi último viaje a Argentina estarán expuestas en el Café-Restaurant L'Absis de Reus, situado en la calle de La Mar 30-32 de la capital del Baix Camp (justo detrás de la iglesia Prioral de Sant Pere).


En concreto, serán 6 fotografías impresas a gran tamaño las que adornarán la pared que este establecimiento cede mensualmente para que nuevos artistas expongan su obra. Mi intención es mostrar la diversidad y la grandiosidad de los paisajes argentinos, desde las impresionantes Cataratas del Iguazú hasta las montañas y glaciares de la Patagonia.


Así que, si tenéis un rato, pasaros este mes por L'Absis y mientras os tomáis uno de los mejores cafés que podéis encontrar en Reus, echadle un vistazo a mis fotos. Y si luego me queréis dejar vuestro comentario en el blog, me gustará saber qué os ha parecido.

1 may 2014

La Belleza de lo Cercano

Estos días he estado probando mi nueva adquisición, una cámara bridge Panasonic DMC-FZ72, y para hacerlo me he dado una vuelta por Reus, mi ciudad. La verdad es que todavía no la he probado muy a fondo, pero si la he trasteado un poco para empezar a tomar contacto con ella.

La reflexión es que a veces nos vamos a la otra punta de mundo para conocer y fotografiar lugares magníficos, mientras que a lo que tenemos en casa no siempre le dedicamos la misma atención. Por eso me he animado a subir estas cinco imágenes de mi ciudad (dos son con la citada Panasonic y las otras tres tomadas con mis Nikon DLSR.)

Y es que Reus es una ciudad muy fotogénica! Sólo hay que mirarla con ojos de ver mundo...

Plaça del Mercadal. Farola y al fondo balcón de la Casa Navàs. Reus.
Panasonic DMC-LZ72
f8 - 1/100" - ISO 100


Detalles modernistas de la Casa Navàs, Reus.
Panasonic DMC-LZ72
f8 - 1/200" - ISO 100

Monumento al General Prim, Reus.
Nikon D800 - Sigma 70-300 DL Macro
f5,6 - 1/250" - ISO 100

Reflejo del rosetón de la iglesia Prioral de Sant Pere, Reus.
Nikon D300s - Sigma 70-200 f2,8 APO EX DG Macro
f7,1 - 1/100" - ISO 100
Contraste de luces y sombras en la Plaça del Teatre, Reus.
Nikon D300S - Sigma 18-50 f2,8 EX DC Macro
f10 - 1/640" - ISO 100




30 abr 2014

Honestidad Fotográfica

Alguna vez me han dicho que mis fotos son más bonitas que la realidad. Eso puede pasar. Ves una foto y te entusiasmas con el lugar, luego vas y tienes una decepción, porque no es como en la imagen. No os voy a engañar, siempre intento buscar una posición de disparo que potencie lo bueno y minimice lo malo de cada lugar. Tomarnos nuestro tiempo para encontrar un buen punto de vista puede disimular (o llegar a esconder) elementos que no me gustan en mis tomas (léase cables eléctricos, papeleras, coches aparcados o cualquier otra cosa que no quiero que salga en la foto).

Luego también tenemos algunos truquitos para disimular o esconder las cosas que nos pueden estropear la foto... enmarcar el motivo, aislarlo con un teleobjetivo, siluetear, el desenfoque selectivo o incluso recortar el encuadre a posteriori. Pero no nos engañemos, lo feo sigue estando ahí pero dependiendo desde dónde miremos no se ve. Y claro, no sale en la foto.

Entonces, ¿eso es hacer trampa? ¿Es tergiversar la realidad? Yo creo que no. A esto se le llama encuadrar o componer. Las cosas están ahí delante, pero dependiendo del punto de vista del fotógrafo se presentan de una u otra manera. Decidir qué incluimos y qué dejamos fuera de la foto. Y ordenar y distribuir de manera armónica los elementos que si aparecen en la imagen. Y eso se ha hecho así desde los principios de la fotografía.

Un ejemplo, este atardecer en Hontanas (Burgos). Subí al mirador para tener un mejor punto de vista, pero el lugar estaba lleno de hierros oxidados y plásticos. Buscar otro sitio significaba perder unos instantes preciosos, así que la solución que adopté fue un punto de vista bajo para que toda la porquería se confundiera con el suelo y siluetear los elementos que se recortaban contra el cielo.
Panasonic Lumix DMC-LX3
f8 - 1/80" - ISO 80

Pero bueno, pensarán algunos, ahora podemos eliminar lo que no nos interesa con el Photoshop, no? Si, claro, de poder se puede hacer. De hecho, no niego que yo misma he llegado a borrar cosas de alguna de mis fotos. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Y es que, son tan maravillosas las herramientas "tampón de clonar", "parche" o las capas! Y cuidado, todas estas funciones tienen su utilidad, pero lo que pasa es que a mí no me gusta engañar a la gente. Y si lo hago, lo digo. He ahí la cuestión. El retoque fotográfico. Es lícito? Hasta dónde?

De la misma manera que cuando se fotografían animales en cautividad (mucho más fácil que hacerlo en estado salvaje) hay que decirlo, también se debería informar de cuándo una foto está retocada en exceso. Al menos yo lo hago. No sé, a lo mejor es que soy tonta. Quizá para algunos no haya diferencia entre jugar con la composición, la luz o los parámetros de disparo que hacer barrabasadas con el editor fotográfico. Pero para mí si la hay, y mucha. Es el ser fotógrafo o ser retocador, y cuidado, los hay de muuuy buenos y no es mi intención menospreciar su trabajo. Hacerlo bien no es tan fácil, y lleva muchas horas.

Dos fotos idénticas, salvo por un detalle. ¿Esperé a que el coche se marchara, o lo quité yo? Si, lo hice yo con el Photoshop.
Nikon D300 - Nikon 18-50
f13 - 1/250" - ISO 200

Creo que por encima de todo deberíamos ser sinceros, al menos con nosotros mismos. El manejar con maestría el Photoshop no nos hará mejores fotógrafos. El dominar la cámara, tener visión y esperar al momento correcto si. Por eso prefiero currarme mis fotos cuando las hago y no cuando las edito.

Es un hecho que la fotografía es totalmente subjetiva. Empezando por el punto de vista del fotógrafo y acabando por cómo la interpreta el espectador. Desde el momento que decidimos usar tal óptica o unos parámetros de disparo determinados estamos presentando nuestra visión de la realidad. Y eso es aceptado. Pero nuestra herramienta es la cámara, no el ordenador. Al menos, es lo que debería ser.

Un ejemplo, si una chica se opera los pechos, luego que no vaya diciendo por ahí que son naturales. A mi me vale madres lo que haga la gente. Con su tiempo y con su dinero puede hacer lo que le dé la gana. Y con sus fotos y su ordenador también, faltaría más. Lo que me cabrea es que me quieran dar gato por liebre. Siamés, encima. Como decía aquél... "un poquito de porfavor". Yo sólo pido un poquito de honestidad. Tampoco es pedir mucho, no?


28 abr 2014

Fotografia Fácil: La Velocidad de Obturación

Siguiendo con los parámetros para controlar la exposición, o cantidad de luz que recae el la película o sensor de la cámara, hoy vamos a hablar de la velocidad de obturación.

El obturador es un mecanismo, normalmente situado en el cuerpo de la cámara justo delante del elemento fotosensible, que regula el tiempo que la luz incidirá en este elemento, y por lo tanto en la fotografía.

Obturador vertical de láminas en el plano focal

Hablamos de velocidad de obturación para referirnos a la velocidad a la cual el obturador se abre y se cierra, más concretamente será el tiempo que el obturador se queda abierto permitiendo que la luz llegue al sensor.

Este tiempo, o velocidad de obturación, se regula en segundos o en fracciones de segundo. Normalmente la cámara nos indicará los segundos con el símbolo correspondiente (") mientras que las fracciones de segundo sólo vendrán expresadas con el número fraccionario. Es decir, para una velocidad de cuatro segundos veremos 4", para medio segundo (1/2") la cámara nos indicará solamente 2 o 1/2, y si la velocidad es la milésima parte de un segundo (1/1000") la velocidad indicada en el display será 1000 o 1/1000.

Cuanto más lenta sea la velocidad de obturación, más tiempo estará el obturador abierto, permitiendo que la luz llegue al sensor durante más tiempo y al revés, una velocidad de obturación rápida comportará que la luz sólo incida en el sensor muy poco tiempo.

Así pues, la escala de velocidades más usuales para las cámaras fotográficas es la siguiente:



DOBLE - MITAD

Igual que sucedía en las aperturas de diafragma, aquí también vemos que cada paso en la escala de velocidades es el doble de rápido que el anterior y la mitad de lento que el siguiente. Así, a cada paso que damos en el dial de velocidades, estaremos dejando entrar la luz el doble o la mitad de tiempo.

De la misma manera, muchas cámaras disponen de valores de obturación intermedios o incluso tercios, pero lo que sigue siendo importante es la comprensión de que a más tiempo, más luz y a menor tiempo, menos.

Así pues, vemos que este es otro parámetro importante que nos sirve para controlar la exposición deseada en una imagen. Si la foto nos queda demasiado oscura, tenemos la opción de dar más tiempo con una velocidad de obturación más lenta y si nos queda demasiado quemada siempre podemos seleccionar una velocidad más alta para que llegue menos luz al sensor.

Congelar el movimiento

De esta manera, aparte de ayudar a una correcta exposición, la elección de una u otra velocidad de obturación comportará distintos efectos en la imagen final. Depende del valor escogido, estaremos decidiendo cómo plasmar el movimiento de la realidad en nuestra imagen.

Una velocidad de obturación lenta nos permite plasmar el movimiento ya que estamos dando más tiempo al sensor para que registre este movimiento. En cambio, con una velocidad más rápida congelaremos la acción, obteniendo imágenes más estáticas, como si hubiésemos parado el tiempo. Este comportamiento es lógico ya que, cuanto menos tiempo permitamos que la luz llegue hasta el sensor menos cambios se producirán en la imagen.

Izquierda: 1/30". Velocidad lenta. Más tiempo de exposición. La imagen plasma el movimiento
Derecha: 1/500". Velocidad rápida. Menos tiempo de exposición. Se congela el movimiento.

Aspectos que hemos de tener en cuenta sobre la velocidad de obturación:

- Con velocidades de obturación muy lentas, se nos hará imprescindible un punto de apoyo en la cámara para evitar que la imagen salga trepidada. Puede valernos cualquiera, pero lo más recomendable es usar un trípode.

- La velocidad mínima con la que podremos tirar "a pulso" normalmente vendrá determinada por la longitud focal del objetivo que estemos usando. La velocidad mínima sería la equivalente a la distancia focal de la óptica. P.ej. con un gran angular de 28mm. la velocidad mínima para disparar a pulso sería 1/30, en cambio con un teleobjetivo de 200mm. tendríamos que disparar a velocidades superiores a 1/200 o 1/250 si no queremos que la foto salga trepidada.

- Últimamente y con la inclusión en muchas ópticas e incluso en los cuerpos de las propias cámaras de estabilizadores de imagen, estas velocidades mínimas se han reducido considerablemente, pero siempre es bueno tener en cuenta la distancia focal y nuestro pulso en el momento de disparar a velocidades bajas.


A nivel práctico...

Seleccionando una u otra velocidad de obturación, podemos crear interesantes efectos de movimiento o impactantes imágenes congeladas. Sólo es cuestión de decidir cómo queremos plasmar o interpretar la realidad.

1"- Un tiempo de exposición lento y el uso de un trípode es lo único que necesitamos para crear este efecto de agua "sedosa".

1/1000"- Para congelar el movimiento hay que escoger velocidades de obturación muy rápidas.

2" - Con una velocidad de exposición suficientemente larga podemos conseguir este interesante efecto de las luces de los coches en movimiento apareciendo como líneas de luz en la foto. No hace falta decirlo, pero el trípode aquí es imprescindible!

Así pues, vemos que aunque lumínicamente (esto es, hablando de la cantidad de luz que llega al sensor) puede que sea equivalente disparar a f4 - 1/500" que a f22 - 1/30", el resultado final en nuestra imagen será muy muy distinto. Depende de nosotros escoger los parámetros de disparo más adecuados a nuestros propósitos.

En la próxima entrega os hablaré de la sensibilidad o los valores ISO, la tercera vía para obtener la exposición deseada en nuestras fotos.

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