"La aventura, la gran aventura, es contemplar cómo aparece una cosa desconocida cada día delante de tus ojos".

-Henry Cartier-Bresson-

21 jun 2016

Viajes: Eslovenia, un país sorprendente (II). Alta Carniola

Llegué a Bled a media tarde. La ruta desde Ljubljana transcurrió sin ningún tipo de problema, primero por la autopista A2 y luego por carreteras secundarias. Una vez allí, busqué el B&B que había reservado y me instalé. Se trataba de Bajtica Guesthouse, una encantadora casita de madera con jardín, construida sobre el año 1900 en una de las zonas más tranquilas de la población. Si el alojamiento era adorable, más aún lo era la propietaria, como empecé a descubrir mientras me tomaba el café que me había ofrecido en su coqueta cocina.

Bajtica Guesthouse. Bled, Eslovenia
Iphone 5s

"Uy, aquí tienes muchas opciones" me dijo, mientras sacaba unas galletitas e iba a buscar unos folletos turísticos. "Puedes dar una vuelta por el lago, visitar la isla, alquilar un bote, subir al castillo -las vistas desde allí son magníficas-, hacer ésta o aquella excursión, visitar la garganta de Vintgar, llegarte hasta Bohinj, montar en el teleférico, ir a Radovljica..." Si, las posibilidades de la zona eran muchísimas. Había acertado al reservar 3 noches allí.

Lago Bled, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/50" - ISO 200
Filtro polarizador

Decidí empezar estirando las piernas y dando un paseo por los alrededores del lago. El lago de Bled -la postal más perfecta que he visto en mi vida- tiene solamente unos 2 km de largo, así que la vuelta a su alrededor se puede realizar en poco más de una hora. Esto sin contar paradas, claro, lo que es prácticamente imposible. A cada rato paraba para contemplar el paisaje, hacer fotos, o fijarme en algún detalle... los barcos, la isla, los patos...

Barcos turísticos con la iglesia de San Martín al fondo. Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/60" - ISO 800
Filtro polarizador

Aunque esa tarde la climatología no estaba acompañando mucho -tiempo fresco, cielo tapado e incluso cayeron algunas gotas- me sentía la persona más feliz del mundo, de viaje, a mi aire, descubriendo nuevos paisajes... La verdad es que viajar sola también tiene su punto.

Una madre cisne enseñando a nadar a sus polluelos. Lago Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f5 - 1/100" - ISO 200
Filtro polarizador

El paseo vespertino también me sirvió para buscar localizaciones chulas para hacer una buena foto del lago, pero para eso iba a necesitar que mejorara el tiempo y un poco de buena luz. Definitivamente ese no iba a ser el día, pero al menos ya sabía desde donde la haría y contaba con dos días más en los cuales esperaba tener suerte con los elementos.

Iglesia rural cerca de Bohinjska Bistrica, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f18 - 1/40" - ISO 200
Filtro polarizador

A la mañana siguiente decidí irme de excursión al vecino lago de Bohinj, e internarme un poco por la parte oriental del Parque Nacional Triglav. Como el día amaneció tapado descarté el teleférico que te lleva hasta la cima del Vogel y desde donde -en un día claro- se obtienen espléndidas vistas de los Alpes Julianos y el monte Triglav. En lugar de eso, me fui a la cascada Savica.

Cascada Savica. PN Triglav, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10 - 1/60" - ISO 50
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

La cascada Savica es un impresionante salto de agua de más de 60 metros que es alimentada por la zona kárstica de Crno Jezero, situada unos 500 metros más arriba. El agua fluye escondida por el subsuelo en varias corrientes, hasta que sale a la superficie en este lugar, al que hay que llegar caminando a través de un denso bosque y por unas escaleras talladas en el camino. Hay más de 500 peldaños y la subida lleva unos 20 minutos. Un agradable paseo por el bosque!

Bosque de coníferas. PN Triglav, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f14 - 1" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

Desando mis pasos y me paro un rato en el Lago Bohinj. Hay quien dice que este lago glaciar tiene más encanto que su vecino Bled (ambos distan solamente 26 km) ya que éste es más auténtico y con menos gente, pero yo no voy a entrar en discusiones. Cierto es que cada uno tiene su propio carácter y si el de Bled es "la postal perfecta" éste no se queda a la zaga, pienso mientras observo cómo el puente de piedra y la iglesia de San Juan Bautista se reflejan sobre la verdosa superficie del lago.

Iglesia de San Juan Bautista. Lago Bohinj, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f14 - 1/20" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

Parece que el tiempo va mejorando, así que vuelvo a Bled para hacer la foto que he venido a buscar. Creo que hoy sí tendré buena luz. Al llegar, voy directamente al extremo occidental del lago y camino unos minutos hasta el sitio que ayer me pareció más propicio. Al llegar allí, el paisaje no puede ser más soberbio... La islita con la iglesia de la Asunción en primer plano y por detrás aparece el castillo encaramado en el risco y al fondo el campanario de Bled. Todo entre montañas. La tarde es magnífica, la luz es suave y unas vistosas nubes añaden interés al cielo. Genial! Ya tengo la foto del viaje, pienso mientras voy llenando la tarjeta de memoria.

Lago de Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f20- 1/30" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

No me cansaría nunca de contemplar semejantes vistas. Aún me quedo un rato, empapándome de cada detalle mientras dejo que la tarde vaya pasando y las nubes correteen por el cielo. Luego, como aún es pronto, decido subir hasta el castillo a ver como se ve el lago desde allí arriba.

Lago de Bled, visto desde el castillo. Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f13 - 1/30" - ISO 200
Filtro polarizador

Si, sin duda lo mejor del castillo son las vistas desde la terraza. No es que el castillo no sea bonito, pero la entrada me parece un pelín cara...10€. Al menos el aparcamiento es gratuito.

Castillo de Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/40" - ISO 200
Filtro polarizador

Deambulo por la fortificación, me subo a la muralla, visito las salas del castillo -hoy reconvertidas en museo de la población-, pero acabo en la terraza, tomándome una pivo (cerveza) mientras observo el paisaje. Que bueno es estar de vacaciones!

Bled visto desde el castillo. Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10 - 1/40" - ISO 200
Filtro polarizador

Al día siguiente vuelve a amanecer con el cielo cubierto. Bueno... como era eso? "si la vida te da limones, haz limonada"... pos si el día es nuboso, será ideal para fotografiar la garganta de Vintgar, esquivando así los elevados contrastes de luces y sombras que se dan en estos sitios tan encajonados cuando luce el sol. Y para allá que me fui.

Vintgar Gorje, Alta Carniola, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f9- 1/2" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

Vintgar Gorje (o la garganta de Vintgar) es un estrecho desfiladero abierto por la acción natural del río Radovna y por el que se puede pasear relajadamente gracias a los 1600m. de pasarelas de madera dispuestas por todo el recorrido. Desde ellas, o desde alguno de los 4 puentes que atraviesan el turbulento cauce fluvial, podemos apreciar los rápidos, las paredes de la garganta y la acción erosiva a que han sido sometidas.

Vintgar Gorje, Alta Carniola, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f11- 1" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

Otra vez, tengo suerte. Al ir temprano disfruto de una relativa tranquilidad, lo cual me permite plantar el trípode en el estrecho camino y fotografiar a placer. Luego, a media mañana, el sitio se llena de visitantes y la labor fotográfica ya se hace un poco más engorrosa.

Vintgar Gorje, Alta Carniola, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f14- 1/2" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador

También, con el paso de las horas, el cielo cubierto va dejando paso a un día espléndido... lo que se traduce en potentes entradas de luz cenital que me complican un poco las tomas. Aún así, disfruto como una enana fotografiando este sitio tan espectacular.

Vintgar Gorje, Alta Carniola, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f20- 2" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro DN circular

Qué mañana más buena, pienso mientras regreso al coche, recorriendo en sentido contrario el kilómetro y medio de pasarelas, ahora si más concurridas de visitantes. Decido seguir ruta y me llego hasta un pueblecito que me había recomendado Anne-Marie, la propietaria de mi B&B: Radovljica.

Linhartov Trg., la plaza principal de Radovljica, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f7,1- 1/100" - ISO 100
Filtro polarizador
Si, realmente Radovljica es un pueblecito encantador, pero realmente minúsculo. Su plaza principal -Linhartov Trg- está flanqueada de casas del s. XVI. Entre ellas, destacan la casa Sivec que acoge un pequeño museo, la casa Thurn, la casa Koman con una pintura barroca de San Florián en su fachada, la casa Mali y la casa Vidic

Señales jacobeas. Radovljica, Eslovenia
Iphone 5s




Dando una vuelta por la tranquila plaza reparo en un detalle que me deja sorprendida. En un rincón encuentro señales del Camino de Santiago... anda, ¡qué gracia! 

Inmediatamente las fotografío con el i-phone y envío la imagen al grupo de what's up que aún conservamos con los amigos del Camino. ¡Chicos, estoy haciendo el Camino Esloveno! bromeo con ellos...









Después de comer unos espectaculares gnocchis con goulash en el tradicional Gostilna Lectar, pienso cómo voy a emplear la tarde. El día sigue siendo espectacular y tengo tiempo de sobras... decido ir a dar una vuelta por Skofja Loka, un encantadora localidad de origen medieval que me queda a media hora de allí. 

Skofja Loka.  Alta Carniola, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8- 1/100" - ISO 100
Filtro polarizador

El "Prado del Obispo" -ése es el significado de Skofja Loka- debe su nombre a que durante siglos fue la residencia oficial de los obispos de Freising, los cuales construyeron el primer castillo en la colina, y dieron su actual aspecto a la población al reconstruirla tras el terremoto de 1511.

Castillo de Skofja Loka, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 1/125" - ISO 100
Filtro polarizador

El casco antiguo de la localidad está protegido como monumento histórico desde 1987. Accedo a él por el románico Puente de los Capuchinos, hecho construir por el obispo Leopoldo a mediados del s.XIV para salvar el río Selska. Curiosamente, el destino hizo que el promotor de esta obra muriera ahogado al caer desde el puente cuando lo estaba atravesando a caballo y aún no disponía de barandilla protectora. ¡Qué cosas!

Puente de los Capuchinos.  Skofja Loka, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f7,1- 1/80" - ISO 100
Filtro polarizador

Una vez en el interior de la Staro Mesto, entro en Mestni Trg, la plaza principal de la población, rodeada de un vistoso grupo de casas burguesas del s.XVI. En la planta baja de una de estas casas se encuentra la oficina de turismo local, en la cual una amable funcionaria me informa de lo que no debo perderme de la ciudad, y me obsequia con un mapa con unas amenas explicaciones en castellano. 

Mestni Trg, con la columna de la peste.  Skofja Loka, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10- 1/125" - ISO 100
Filtro polarizador

Acabo de matar la tarde paseando por las evocadoras callejuelas y plazas de Skofja Loka. También subo hasta el castillo, que hoy en día alberga el museo etnográfico de Loka y desde donde doy un paseo por sus jardines disfrutando del buen tiempo y deteniéndome de vez en cuando a observar las vistas de la población desde allí arriba.

Grupo de casas pintadas, Mestni Trg.  Skofja Loka, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10- 1/125" - ISO 100
Filtro polarizador

Al atardecer, ya de vuelta en Bled, me doy otra vueltecita por el lago. No me cansaría nunca de él. Es estupendo estar sentada en una terracita con vistas, saboreando una Lasko mientras espero a que sea la hora de cenar e ir fijándome en algunos detalles como los botes surcando las aguas, el ir y venir de los cisnes o los paseantes que hacen, más o menos, lo mismo que yo. Realmente, ¡qué lugar más tranquilo y contemplativo que es el lago de Bled!

Un cisne surca tranquilamente el lago, totalmente ajeno a su belleza.  Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 70-300 f 4,5-5,6 DL Macro
f5- 1/320" - ISO 800

Ésta será la última noche que pasaré aquí. Mentalmente hago balance de cómo está yendo todo y, de momento, no puedo quejarme. El tiempo me ha respetado, todo me está gustando mucho y he podido -creo- hacer buenas fotos. Realmente, mi elección para estas vacaciones ha sido del todo acertada!

Atardecer sobre Blejski Grad. Bled, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8- 1/250" - ISO 200
Filtro polarizador

Toca volver a empaquetar mis cosas y mañana partir hacia el otro lado del PN Triglav. Cruzaré el paso de Vrsic y pasaré la tarde en Kobarid, a ver si puedo hacer alguna ruta chula por el río Soca. También me espera la región del Karst, repleta de visitas interesantes... cuevas, castillos, caballos y la maravillosa costa eslovena... Os lo contaré todo en el próximo post.  No os lo perdáis.


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15 jun 2016

Viajes: Eslovenia, un país sorprendente (I): Ljubljana

Aunque suene raro, la historia de este viaje empieza durante una clase de inglés. Ahora no recuerdo bien sobre qué iba la conversación pero, en un momento dado, mi profesor hizo un comentario sobre el Lago Bled.  Sorry? Bled lake? Where is this? dije yo en el mejor inglés del que fui capaz... Fijo que mi flemático teacher debió verme la cara de "lo cualo?" así que me buscó fotos de ese sitio. Y ya puestos, miramos algunas más del país.


Lago de Bled, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/50" - ISO 200
Filtro polarizador

Uau! No me lo podía creer. Qué paisajes! Qué lugares! Pero, esto realmente existe? Pero... si está casi aquí al lado! Aunque suene a antojo, a la quinta o sexta foto ya había decidido que quería ir. Así que, terminada la clase empecé a buscar por internet y a barajar posibilidades. Cómo ir? Qué visitar? Cuándo es la mejor época? Dónde puedo alojarme?

Al cabo de un rato de navegar por la red (a estas alturas Kayak y Booking ya son mis amigos íntimos) ya tenía claro cómo me lo montaría. Para cuando yo miré no había vuelo directo Barcelona-Ljubljana (tenía que hacer un transbordo en París) así que opté por irme a Treviso con Ryanair (98€ con maleta incluida) y una vez allí alquilar un coche y realizar la última parte de trayecto por carretera. Si, tenéis razón, Treviso está en Italia pero solamente a una hora de la frontera eslovena, y desde allí otro tanto hasta la capital... e igualmente iba a alquilar un coche para moverme por el país, así que no era mal plan.

Con mi pequeño Polito por el PN Triglav, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f18 - 3" - ISO 100
Trípode, cable disparador y filtro polarizador
Si os he de ser sincera -de hecho, intento serlo siempre- he de deciros que Eslovenia me gustó desde el mismo momento en que crucé la frontera. Vale...mucho mérito no tiene, ya sabía que me iba a gustar, pero no creía que el encanto de ese país me atraparía tan pronto.

Aviso para navegantes. Si, como yo, alquiláis un coche fuera del país (o vais con vuestro propio vehículo) debéis saber que para circular por las excelentes autopistas eslovenas hay que disponer de la Viñeta, una pegatina que se adhiere al cristal del coche y nos autoriza a hacer uso de sus vías de peaje por el período estipulado en el permiso. En mi caso, paré en la última área de servicio italiana y compré una con validez para 7 días. El precio, 15€.


En mi plan de viaje, había decidido ceñirme a la parte oeste del país -creo que la más interesante- y pasaría la primera noche en la capital: Ljubljana. Llegué allí a primera hora de la tarde, y después de registrarme en el céntrico hostel  (Penzion Pod Lipo) y de dejar bien aparcadito el Polo agarré mi cámara y salí a caminar por la ciudad.

Río Ljublanica, a su paso por el centro de Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/50" - ISO 100
Filtro polarizador
La capital de Eslovenia no es, para nada, una ciudad muy grande. Y lo más bonito, que es el centro histórico, se puede hacer a pie perfectamente. De hecho, esa parte de la ciudad es toda peatonal, así que no nos quedará otra que recorrerla a pie o en bici. Es una buena idea empezar en Presernov trg., en las inmediaciones del puente triple, y desde allí ir explorando sin prisa los dos márgenes del río, cruzando a la Staro Mesto (ciudad antigua) cuando se nos antoje por algunos de los magníficos puentes que encontraremos.

Petkovskovo nabrezje, a la izquierda del río. Al fondo, la catedral y el castillo. Ljublana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/50" - ISO 200
Filtro polarizador
Y ese era mi plan. Sencillo, como yo misma. No me gustan los planes complicados. Con un mapa y un par de recomendaciones del simpático recepcionista del albergue fui callejeando sin rumbo fijo, viendo cosas, parando donde me apetecía y, cómo no, haciendo fotos.

Ribji trg, la plaza del ayuntamiento, en pleno Staro Mesto. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG

f11 - 1/40" - ISO 100
Filtro polarizador
Tanto la capital como el resto del país son perfectamente seguros, así que simplemente me dediqué a disfrutar de mi primera tarde en Eslovenia, adaptándome a su ritmo propio.

Stari trg, la plaza vieja. El verdadero corazón de la Staro Mesto. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG

f8 - 1/50" - ISO 200
Filtro polarizador

Gornji trg, la plaza superior de la Staro Mesto. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10 - 1/40" - ISO 100
Filtro polarizador

Eslovenia tiene una gastronomía particular...ecléctica. Ha sabido coger lo mejor de los países vecinos, así que podemos encontrar excelentes platos de carne, salchichas y goulash así como pasta, pizza, ricos helados... y hasta -y lo digo con una mezcla de alivio y placer- un excelente café! 

Pizza, salchicha de Carniola y goulash. Algunos de los ricos manjares que podréis degustar en Eslovenia.

Así que, cuando fue la hora me dediqué a buscar el Gostilna (restaurante o taberna) que me habían recomendado y me decidí a probar el goulash, un guiso de carne con salsa, que encontré muy sabroso! Decir que en Eslovenia -como en la mayoría de los países más o menos civilizados- se suele cenar un poco más pronto que en España. Entre las ocho y las nueve es una buena hora para no encontrarse la cocina cerrada, pero no vayáis mucho más tarde, sobretodo en los pequeños pueblos.

Puente del Dragón. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f18 - 5" - ISO 800
Al salir de cenar ya estaba oscureciendo, y me encontré con que los puentes y edificios de la capital empezaban a iluminarse... así que realicé mil paradas (bueno, quizá no tantas) para intentar captar esa luz. No quedaba otra que realizar largas exposiciones...pero no llevaba el trípode encima, así que me las tuve que ingeniar para mantener la cámara quieta... una barandilla, una papelera, un banco... todo vale si logramos que la cámara no se mueva NADA durante los largos segundos que necesite la toma. 

Puente peatonal sobre el Ljubljanica. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f20 - 10" - ISO 400
Al principio me pareció curioso... pero luego pensé que la iluminación de algunos puentes era un poco arriesgada. Al final llegué a la conclusión que esta luz verde era -como mínimo- un poco kitsch. A lo mejor se debe a que Ljubljana ha sido nombrada "ciudad verde europea del 2016". Sea como fuere, era distinto...

NOTA: Al publicar el post recibí una nota de un amigo esloveno explicándome el porqué del color verde de la iluminación de la ciudad. Creo interesante añadir esa explicación aquí. 
El verde es el color de Ljubljana. Al equipo de fútbol los llaman los "dragones verdes", también por el acento de sus habitantes... pronuncian el "what" como algo parecido a "kva", así que cariñosamente son llamados "ranas". También la bandera de la ciudad es verde, al igual que muchas otras cosas como los autobuses urbanos. Así pues, verde es el color de Ljubljana, y lo muestran con su particular iluminación. 

Puente triple, Presernov trg y iglesia de la Anunciación. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f16 - 30" - ISO 200

Aproveché todo lo que pude la "hora azul" y la espectacular iluminación del centro, y cuando me cansé, paré en una de las muchas terracitas que dan al río y me tomé algo, contemplando el paisaje urbano y el ir y venir de la gente mientras ordenaba mis ideas sobre la ciudad. Me gusta, y mucho. Ambientazo, pero de tranqui. No soy mucho de ciudades, la verdad, pero en ésta no tienes la impresión de estar en una gran urbe (de hecho, no lo es), es muy tranquila, limpia y la gente es muy respetuosa. Al final llegué a la conclusión de que ojalá todas las ciudades fueran como Ljubljana...


Puente Cobbler. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f16 - 25" - ISO 200

Me gustó tanto la ciudad que decidí seguir explorándola por la mañana, así que me dirigí a la zona del mercado central y Krekov trg y desde allí me monté en un curioso funicular de cristal que remonta el desnivel hasta el castillo de la ciudad. El viaje dura apenas unos segundos, pero a cada metro que ganábamos a la colina, mejoraban las vistas. Una vez arriba, visité el castillo.

Castillo de Ljublana, Eslovenia
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f10 - 1/100" - ISO 100

Pasé un rato bien entretenido en los patios, salas, sótanos y pasadizos de la fortificación, pero sin duda lo que me gustó más fueron las vistas de la ciudad desde la atalaya del castillo.

La iglesia de la Anunciación, Presernov trg y el puente triple vistos desde el castillo. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f11 - 1/50" - ISO 100

La mañana tocaba a su fin, y antes de irme de la capital aún quería ver de cerca a los dragones del puente, todo un símbolo de Ljubjlana, así que fui a presentarles mis respetos. Cuenta la leyenda que cuando una doncella pasa por el puente del dragón, estos animales mitológicos mueven la cola. Los habitantes de la ciudad no lo han visto nunca...

Puente del dragón, detalle de uno de los dragones. Ljubljana, Eslovenia.
Nikon D800 - Sigma 24-70 f2,8 IF EX DG
f8 - 1/250" - ISO 200

Me siento tan a gusto en esta ciudad, que no me iría... pero debo seguir ruta. Sólo dispongo de una semana y hay más lugares que quiero ver. El resto del país me espera, así que cargo el Polo y pongo rumbo al norte. Los próximos días los pasaré en la zona de Bled, explorando los alrededores de su famoso lago y el PN Triglav. Agua, montaña, bosques, desfiladeros, pueblos de postal... lo que tengo por delante suena muy bien... sólo espero que el tiempo me acompañe y pueda hacer buenas fotos! De momento, no me ha ido mal...

El viaje sigue, pero ya será en otro post. Será en breve... no os lo perdáis!


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